Usar el Casco

Por lo general cometemos el error de asociar la moto con la diversión, tomando a este vehículo como el ideal en verano, en vacaciones, en salidas con amigos, etc. Pero lamentablemente no pensamos en la forma de cuidarnos o protegernos en caso de un accidente, dejando de lado el uso del casco por incomodidad, calor o falta de costumbre.

La incomodidad aparente es sólo la falta de costumbre. Con el casco adecuado a nuestra cabeza, poco a poco, su uso se transformará sin duda en un hábito.

El casco es una prioridad a la hora de subirnos a un ciclomotor. Y  aunque siempre se hable de las posibles desventajas que puede tener  como la falta de visibilidad o la sordera, en esta nota afirmaremos que no es así.

El casco, contrariamente a lo imaginado, al actuar como caja acústica aumenta la recepción de aquellos sonidos a los cuales debemos prestar atención cuando manejamos, como pueden ser la bocina de otro vehículo o la sirena de una ambulancia.

La mayor parte de las lesiones que recibe un motociclista en un accidente de tránsito tienen lugar en la cabeza. Por tal motivo, el uso del casco es una costumbre que debemos adoptar siempre a la hora de subirnos a una moto o un ciclomotor

La utilización del casco en distancias cortas: Es muy común pensar que si vamos a un lugar cerca de nuestro domicilio el uso del casco es innecesario. Pero este pensamiento es erróneo, pues la mayoría de los accidentes con motos ocurren en las ciudades, (estos estarían dentro del 85% de los casos), cerca del lugar donde vivimos, trabajamos o estudiamos, y el motivo es que en la ciudad es donde se concentra el mayor número de automóviles y por ende existe una alta probabilidad de sufrir un accidente de tránsito.

Por otra parte, correctamente colocado, no produce reducción del campo visual principal. A lo que sí debemos acostumbrarnos es al ejercicio de girar la cabeza de un lado a otro en las esquinas, para ver los vehículos que nos pueden sorprender a los costados.

El uso del caso está demostrado que funciona para reducir tanto la probabilidad como la gravedad de los daños en un accidente.  Los motoristas que no usan casco tienen entre 3 y 9 veces más lesiones mortales. Un dato interesante es que alrededor del 70 % de las lesiones que se producen en caídas desde motos y ciclomotores son por daños en la cabeza, la cara o el cuello. Por lo tanto, ya sabéis, hay que ponerse un casco. De todas formas, hay que recordar también que hay personas que aun llevando el casco tienen accidentes mortales. Así que el hecho de llevar un casco puesto no nos puede hacer olvidar que hay que conducir con prudencia.

En caso de accidente, el uso del casco protector puede reducir las lesiones cerebrales y con ello, disminuir el riesgo de muerte del accidentado. Piensa que si sufres un accidente, tu cabeza funcionará como parachoques y el casco será el único elemento de protección posible. El uso del casco reduce las muertes en un tercio y evita dos de cada tres lesiones cerebrales. Según la Dirección General de Tráfico, las lesiones cerebrales producen el 85% de las muertes que se producen  en los accidentes de motos.

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